El Primer Ministro Británico Asegura Que Irán Está Detrás del Incidente en la Base Aérea de Fairford
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En medio de la confusión y del escepticismo generado en torno al extraño incidente del pasado domingo cerca de la base militar aérea de Fairford, el primer ministro británico ha intentado recuperar la confianza de la opinión pública con una declaración medida: “Diremos más en el momento debido, pero puedo confirmar que creemos que Irán ha jugado un papel” en lo sucedido, ha dicho Andy Burnham a la BBC.

Su intervención se ha hecho necesaria después de la última información conocida, según la cual fue uno de los cinco detenidos en la madrugada del domingo, muy cerca de las instalaciones militares, quien había llamado al 999 y alertado a la policía. Apenas una hora después, un grupo de agentes arrestaba a los sospechosos, mientras artificieros del ejército inspeccionaban con ayuda de un robot el interior de las tres furgonetas en las que se habían desplazado los cinco detenidos.

Después de desatar la alarma general, al acusar a todos ellos de delitos relacionados con la Ley de Explosivos y con la Ley Antiterrorista, y de afirmar que preparaban un atentado, la policía decidió liberarlos a todos bajo fianza, y sometido a estrictas medias cautelares. Dentro de las furgonetas no se hallaron bombas ni artefactos sospechosos, pero sí varios bidones, algunos de los cuales contenían combustible. La investigación seguía abierta, aseguraron las autoridades.

El Gobierno de Estados Unidos y su presidente, Donald Trump, que se habían apresurado a celebrar las detenciones y habían dado a entender que las conocían de antemano y habían colaborado en la investigación, expresaron más tarde su malestar e irritación por la liberación de los sospechosos.

El secretario de Estado, Marco Rubio, insistió este martes en que el incidente tenía detrás la mano de “un actor extranjero”, sin especificar más detalles. Y el presidente Trump criticó de nuevo el proceder de la policía británica: “Estoy decepcionado. ¿Cómo se puede dejar en libertad bajo fianza a un terrorista? Son gente muy mala. No deberían haber hecho eso aún. Era una operación que llevaba ya un tiempo y en la que estábamos envueltos”, dijo Trump.

Comunicación Con Estados Unidos

Burnham ha intentado tranquilizar con sus palabras al socio estadounidense y a una opinión pública británica que no acertaba a entender ese giro drástico de los acontecimientos. Las autoridades británicas, ha dicho el primer ministro, “tienen todo fuertemente amarrado y bajo un estricto control”, ha dicho.

“Creo que la ciudadanía necesita entender que cuando se habla de liberar [a los sospechosos], no es exactamente lo que la gente piensa. Se trata de algo que se realiza bajo estrictas medidas cautelares”, ha explicado.

La base, localizada en el condado de Gloucestershire, ha sido utilizada en los últimos meses por cazas de combate estadounidenses para participar en la ofensiva bélica contra Irán. Y el ministro británico de Asuntos Exteriores, Ed Miliband, advirtió la semana pasada a su homólogo iraní, Abbas Araghchi, durante un breve encuentro en Nueva York, de que “el Reino Unido no iba a tolerar intimidaciones, amenazas o actividades hostiles en su territorio”.

Aunque en un principio el Gobierno británico del anterior primer ministro, Keir Starmer, denegó a la Administración de Donald Trump la autorización para el uso de sus bases, en una decisión posterior dio luz verde a esta utilización, siempre que fuera para la realización de acciones defensivas. A ojos de Teherán, ese matiz resulta irrelevante, y considera a Londres cómplice de la ofensiva.

En julio también, la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán señaló la actividad en Fairford, y advirtió de que “cualquier base usada para la agresión contra el territorio de Irán constituye un objetivo legítimo para nuestras fuerzas”.

Burnham ha asegurado que su Gobierno “lleva toda la semana hablando con sus contrapartes estadounidenses para explicar lo que estaba ocurriendo, y cómo se estaban haciendo las cosas”, y que “tiene plena confianza en cómo están gestionando el asunto los servicios de seguridad británicos”.

“Es una investigación policial seria, rigurosa y que permanece abierta, y trabajamos de modo muy cercano con nuestros colegas de Estados Unidos”, ha añadido Burnham.

Los investigadores trabajan sobre la hipótesis de que los cinco hombres actuaban, consciente o inconscientemente, bajo las órdenes de Irán. La llamada de uno de ellos a la policía podría ser interpretada por varios motivos: tal vez el sospechoso tuvo un arrepentimiento de última hora, o tal vez su plan consistía en llegar lo más cerca posible de la base militar como advertencia a las autoridades británicas.