La policía británica ha arrestado en el centro de Londres a una persona con doble nacionalidad británica e iraní, por su presunta conexión con el incidente ocurrido el domingo en las cercanías de la base aérea de Fairford, que ha sido ampliamente utilizada por Estados Unidos para bombardear Irán. Las autoridades no han dado más que la edad del detenido -27 años- aunque también han informado que han interrogado a un súbdito británico de 25 al que dejaron en libertad.
La noticia del arresto añade una dosis de interés al caso, que comenzó en la madrugada del domingo, cuando cinco varones de entre 23 y 25 años de nacionalidad británica, todos ellos de Londres, fueron arrestados cuando viajaban hacia Fairford en tres furgonetas con lo que las autoridades han calificado como "material militar". El lunes fueron puestos en libertad bajo fianza, a la espera de que la Justicia decida si les imputa.
Las investigaciones en curso están tratando el caso como un presunto delito común, y no se está aplicando la legislación antiterrorista. Con tanto cambio de rumbo en las pesquisas, las especulaciones sobre lo que planeaban los cinco detenidos han ido cambiando. Si el domingo se daba por hecho que querían realizar un atentado terrorista, desde el lunes ha ido creciendo el rumor de que lo que intentaban era robar combustible, algo al parecer relativamente común en las zonas rurales del condado de Gloucestershire, donde está la base.
La puesta en libertad de los detenidos del domingo había sido criticada por el secretario de Estado de EEUU, Marco Rubio, que había insistido en que "un actor extranjero" estaba involucrado en el incidente. El domingo, el presidente estadounidense, Donald Trump, había dicho, sin ofrecer más datos, que los cinco detenidos planeaban "hacer grandes daños". Trump también dijo que el arresto había sido una operación conjunta angloestadounidense, algo que el Gobierno de Londres no ha confirmado.
La base de Fairford ha sido utilizada desde el 9 de marzo por bombarderos pesados B-52 y B-1 estadounidenses para llevar a cabo bombardeos sobre Irán. Es la única instalación militar en Europa que puede albergar a esas aeronaves, así como a bombardero invisible al radar B-2. Los últimos ataques contra Irán desde Fairford tuvieron lugar en el mes de julio. En los momentos de mayor actividad de la guerra llegó a haber 21 bombarderos en la base, aunque en la actualidad la cifra ha quedado reducida a nueve.