Israel va a publicar las licitaciones de construcción de 2.167 nuevas viviendas en el estratégico asentamiento E1, cercano a Jerusalén, denunciaron organizaciones locales de derechos humanos. Esta ampliación se suma a la licitación de 1.234 casas, anunciada a finales de agosto, lo que eleva el número total de viviendas a 3.401, el total de las previstas en este controvertido proyecto, ha indicado la organización israelí de derechos humanos Ir Amim, citada por la agencia Reuters y el diario israelí Haaretz este jueves.
El proyecto, criticado por diversos países europeos a finales de agosto, dividiría en dos Cisjordania y la alejaría de Jerusalén Este, donde los palestinos esperan tener un día la capital de su futuro Estado. En la práctica, el E1 dificultará aún más los movimientos de los habitantes de las diferentes localidades palestinas de Cisjordania, pero facilitará las comunicaciones entre los residentes de los asentamientos así como su acceso a Jerusalén.
Está previsto que la licitación se abra el 25 de octubre, dos días antes de que Israel celebre elecciones parlamentarias. Ir Amim ha señalado que la fecha ponía de manifiesto la determinación del Gobierno de seguir adelante con el proyecto E1 para “crear una realidad cada vez más irreversible sobre el terreno antes de las elecciones”.
E1 es un proyecto que data de los años noventa y que ningún Ejecutivo israelí había aprobado, por presión precisamente de las cancillerías europeas. En agosto, nueve países europeos (Reino Unido, Francia, Alemania, Italia, Bélgica, Países Bajos, España, Suecia y Noruega) y la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, rechazaron abiertamente este plan y expresaron preocupación “con los niveles de violencia sin precedentes por parte de los colonos contra la población civil” en Cisjordania. Justamente la semana pasada, Reino Unido, Francia y Canadá decidieron prohibir las exportaciones procedentes de los asentamientos israelíes en Cisjordania.
Bajo el gobierno del primer ministro Benjamin Netanyahu se ha producido una expansión sin precedentes de estas colonias, que la ONU considera ilegales, en virtud del derecho internacional, y un obstáculo importante para la paz. La ONG Shalom Ajshav (Paz Ahora, en hebreo) ha calculado que solo en 2025, el Gobierno de Netanyahu aprobó el establecimiento de 54 nuevos asentamientos y promovió cerca de 28.000 viviendas, más del doble de los récords anuales anteriores. En este momento, y según esta organización, más de medio millón de israelíes viven en estas colonias en Cisjordania, a los que se suman más de 200.000 que residen en la parte oriental de Jerusalén.