Los Estudiantes de Francia Presentan 10 Reivindicaciones para Detener Sus Protestas
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Las protestas de los estudiantes franceses continúan y mantienen su intensidad tras varias semanas. París, Marsella, Nantes… Todas las grandes ciudades han visto desfilar otra vez a miles de jóvenes este jueves con pancartas contra el Gobierno y la degradación del sistema público educativo. En París volvió a convocarse una gran marcha en el centro de la ciudad con el apoyo también de otros sectores y de las universidades. Esa es la gran novedad. El movimiento crece mientras el primer ministro,

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ternacional/2026-10-07/francia-prohibe-a-la-policia-lanzar-granadas-contra-los-estudiantes-movilizados-en-la-calle.html" data-link-track-dtm="">Sébastien Lecornu, no ha logrado apaciguarlo con respuestas tras su estéril comparecencia del miércoles por la noche.

La Unión de Estudiantes insiste en llevar la protesta hasta sus últimas consecuencias si no hay respuesta. “Si hay que recurrir a la huelga general, bienvenida sea”, explica al teléfono Félix Stivet, representante del movimiento. “Nuestras 10 reivindicaciones deben ser atendidas y discutidas con el Gobierno. Pero lo que Lecornu anunció anoche no respondía a nada de todo eso. Solo ofreció 2.000 millones más para el presupuesto, que en realidad equivale a nada porque la inflación está por encima de eso. El presupuesto baja si se tiene en cuenta eso”, señala.

La falta de profesores sustitutos, los edificios deteriorados y los horarios demasiado cargados son algunas de las principales quejas de los estudiantes franceses movilizados. Además, reclaman más recursos humanos y financieros para la educación pública. “Ha habido ataques del Gobierno macronista durante los últimos 10 años. Pero la degradación comenzó antes de que llegara él”, insiste Stivet.

Los estudiantes —que solo en la región de Île-de-France bloquearon 145 institutos— denuncian la ausencia de profesores, a veces en asignaturas importantes y durante periodos prolongados. Según una encuesta del sindicato SNES-FSU, al inicio del curso faltaba al menos un profesor en el 53% de los colegios y liceos públicos. El Ministerio de Educación matizó que, en la mayoría de los casos, se trata de horas lectivas que deben cubrirse y no necesariamente de puestos vacantes.

“Tenemos un plan de emergencia, cuyos datos concretos tendré la oportunidad de detallar probablemente dentro de unas horas o unos días”, señaló Édouard Geffray, ministro de Educación, en Reims, después de reunirse allí con alumnos del instituto profesional Raymond-Kopa. Por la tarde tiene previsto un encuentro con las tres principales organizaciones estudiantiles de secundaria para “explicarles lo que se ha hecho en relación con la cuestión de las sustituciones”.

Geffray, sin embargo, no logra convencer a los manifestantes de esa idea. Durante el curso 2024-2025, aproximadamente el 10% de las horas lectivas no se impartieron en los institutos, según estadísticas del Ministerio. Un informe parlamentario reciente estima que alrededor del 7,5% de esas horas de enseñanza del segundo ciclo educativo no se imparten debido a la falta de sustitución de profesores.

La queja se extiende también a los horarios, que los estudiantes consideran demasiado cargados. Los alumnos de secundaria tienen entre 26 y 29 horas obligatorias de clase a la semana, sin contar las asignaturas optativas. Esto puede traducirse en jornadas que van aproximadamente de 8.00 a 18.00, e incluso en largos periodos sin clase entre dos asignaturas.

El número de alumnos por clase, considerado excesivo, también forma parte de las reivindicaciones. En 2025 había una media de 30 estudiantes por aula en los institutos, frente a 27 en 2010, según datos del Ministerio de Educación.

Otra de las grandes críticas es la utilización del software Parcoursup, una herramienta creada en 2018 para sustituir al sistema APB, obligatorio para los estudiantes que quieren solicitar la mayoría de las formaciones de educación superior en Francia. El sistema genera una fuerte presión porque no todos los estudiantes obtienen inmediatamente una plaza. En julio, alrededor de 130.000 alumnos seguían sin destino al término de la fase principal, mientras la fase complementaria continuaba abierta.

Los estudiantes y organizaciones también critican la falta de transparencia del proceso de selección, especialmente en relación con los algoritmos empleados por las distintas instituciones.

El estado de los edificios es otra de las reivindicaciones, especialmente después de las olas de calor de mayo y junio. El Gobierno destaca varios programas de renovación de los centros educativos. La responsabilidad de los institutos corresponde principalmente a las regiones, no directamente al Estado.

También existen importantes diferencias en los recursos disponibles según los territorios. En 2023, el Ministerio de Educación gastó una media de 8.550 euros por estudiante de secundaria en la enseñanza pública y privada concertada.