Apenas dos semanas después de se produjera un confuso incidente en las cercanías de la base aérea británica de Fairford, que ha sido usada de intensamente por EEUU para bombardear Irán, una nueva alerta, de nuevo con detenciones, ha tenido lugar en otra instalación militar del Reino Unido con una fuerte presencia estadounidense.
En esta ocasión, los detenidos son dos ciudadanos de Letonia, que fueron apresados a las dos de la madrugada de ayer en el interior de la base de Molesworth, perteneciente a la Fuerza Aérea británica y especializada en operaciones de espionaje. Las dos hombres, de 32 y 36 años de edad, están bajo custodia policial, investigados por una posible infracción de la Sección Cuarta de la Ley de Seguridad Nacional del Reino Unido. En principio, las autoridades británicas no creen que los detenidos tengan ninguna relación con las siete personas en libertad condicional por los sucesos de Fairford. El Gobierno de Donald Trump ha presentado ese incidente como un intento de atentado de Irán contra sus bombarderos B-1 en esa base, que han sido enviados de regreso a toda velocidad a EEUU por el presunto riesgo de más ataques. Ninguno de los investigados lo está siendo por presuntas acciones terroristas, sino por delitos comunes.
Molesworth no es una base aérea sin más. Es uno de los principales centros del espionaje de la OTAN y de EEUU en Europa. Allí están en Centro de Fusión de Inteligencia de la Alianza y el Centro Conjunto de Operaciones de Inteligencia para Europa de Estados Unidos. Si las sospechas acerca de Fairford recayeron en Irán, pese a que ese país solo ha llevado a cabo ataques convencionales desde el inicio de los bombardeos israelíes y estadounidenses el 28 de febrero, en el caso de Molesworth, de haber un país extranjero implicado, sería Rusia.
Y para Rusia trabajaba, según el diario The Times, el marino de la Armada Teddy Young, que fue ayer imputado por dos delitos tipificados en la Ley de Seguridad Nacional.
Young, de 24 años, ocupaba el nivel más bajo en el escalafón de la Marina de Guerra británica, por lo que no parece que pudiera pasar a Moscú secretos militares de relevancia, pese a que tenía el máximo nivel de acceso a información clasificada. De hecho, los cargos en su contra, según el Times, son traducir un mensaje al idioma ruso y buscar el Internet vías para comunicarse con Rusia. Su arresto se produjo el martes.