Francia, Desbordada por la Explosión Estudiantil: "los Padres Pagarán las Facturas"
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Cuarenta directores de institutos han resultado heridos en las violentas protestas ante los institutos franceses que se han saldado con casi 2.000 detenidos a lo largo de la semana, el 90% de ellos menores de edad. La situación se ha desbordado en los dos últimos días con incendios a las entradas de los institutos y daños causados a un centenar de centros educativos.

El ministro de Justicia, Gérald Darmanin, evaluó los daños "entre 25 y 30 millones de euros" y anunció su intención de pasar factura los padres de los menores detenidos. "Los padres deben cumplir con sus responsabilidades parentales", recalcó Darmanin. "¿Qué hacen los jóvenes de 15 o 16 años destruyendo paradas de autobús o atacando a los directores de las escuelas?".

El ministro de Educación, Édouard Geffray, recordó entre tanto a los padres que sus hijos "están en peligro en las calles". "Los padres deben movilizarse y convencer a sus hijos para que no vayan (a las protestas)".

Reunión

El ministro de Educación accedió a reunirse el viernes con los sindicatos, con los docentes y con las asociaciones de padres de alumnos y se comprometió a tener en cuenta las demandas de los estudiantes de secundaria, que denuncian la precariedad de la enseñanza pública, la falta de recursos y de profesores, el elevado número de alumnos por clase y los horarios estrictos.

La revuelta estudiantil que arrancó a fuego lento la semana pasada en los institutos de París se propagó como una mecha a mediados de semana a ciudades como Marsella, Lyon, Reims, Lille o Nantes, al rebufo de las manifestaciones convocadas el 29 de septiembre por los sindicatos contra los recortes presupuestarios.

En los tres últimos días, con incidentes graves como el incendio del instituto Nelson Mandela de Nantes, la situación se ha desbordado hasta el punto que el primer ministro, Sébastien Lecornu, convocó el jueves un gabinete de emergencia. A partir de un informe de los servicios policiales, Lecornu no dudó en acusar de la "violencia urbana" a grupos de extrema izquierda vinculados a La Francia Insumisa de Jean-Luc Mélenchon.

La revuelta estudiantil ha irrumpido en la campaña presidencial, con el aspirante centrista y ex primer ministro Gabriel Attal acusando a Mélenchon de usar a los jóvenes como "carne de cañón". La líder de extrema derecha Marine Le Pen, favorita en las encuestas, ha acusado también al candidato de extrema izquierda de crear "un clima de violencia irrespirable". El candidato de Los Republicanos y ex ministro de Interior Bruno Retailleau se ha declarado incluso favorable a la ilegalización de LFI por legitimar la violencia.

El propio Mélenchon, que a principios de semana denunció la "brutalidad policial" e instó a sus activistas y cargos electos para sumarse a las protestas, hizo un llamamiento a favor de la "no violencia" tras los incidentes de registrados el miércoles, como los fuegos a las entradas de los institutos y la quema de un coche de bomberos en Marsella.

Se estima que un centenar de institutos han sido "degradados" en las acciones de bloqueo de la última semana. Unos 400 liceos seguían cerrados a cal y canto el viernes. Los propios directores y el personal docente han advertido que las acciones violentas han sido llevadas a cabo no por los estudiantes sino por grupos de enmascarados que han protagonizado duros enfrentamientos con la policía, presta a usar gase lacrimógenos y recurrir a detenciones masivas.